martes, 7 de junio de 2011

La escuela ideal




A punto de acabar la carrera y entrar en el heterogéneo grupo de “tituladas en busca de empleo” intentamos reflexionar sobre lo adquirido después de tres años en magisterio. Estas reflexiones nos llevan a una última pregunta: ¿Cómo sería una escuela ideal?

Lo primero al plantearnos esta pregunta ha sido, como siempre, buscar en otros sitios la respuesta. (Buscar información).
Comenzando la búsqueda por Internet consultamos foros, y a pesar de que la diversidad de respuestas fue enorme había coincidencias:
- Un buen número de internautas pensaban que una escuela ideal dispondría de recursos tecnológicos suficientes (ordenadores, Internet...) e incluso más de uno apuntaba a que sería semi-virtual o digital, con docencia online.
- Para otros lo ideal sería que no se basara todo en los recursos, es decir, suprimir los libros de texto o limitar su uso, suprimir la burocracia en pos de una escuela más dinámica y participativa.
- Algunos enuncian aspectos más pragmáticos, como que lo ideal serían clases con grupos reducidos, espacios abiertos, instalaciones deportivas, áreas verdes, laboratorios, etc.
- Hay personas que hablan de la necesidad de una escuela multilingüe, o al menos que facilite el aprendizaje de otro idioma -especialmente ingles- de forma funcional. En este ámbito ha habido incluso quien apuntaba a que lo ideal sería la impartición en todo el país (y en carácter optativo) de idiomas como el catalán, el vasco y el gallego, y de lenguaje de signos, para así afianzar y compartir nuestra identidad cultural y facilitar la comunicación con más personas.
- Más de uno pone de relieve la importancia de una escuela en la que el protagonismo de la educación quedara compartido entre padres, alumnos y profesores, es decir, trabajar y colaborar estrechamente con la familia y el entorno educativo, no percibir la escuela como un ente aparte y/o apartado.
- Muchos son los que aluden al aspecto más humano o emocional, quieren una escuela en la que el profesorado esté motivado con su trabajo, y que no se base en el mero traspaso de conocimientos, sino en el traspaso de unos valores. Vislumbran una escuela donde “poder moverse, actuar, elaborar, tocar, hablar...un sitio agradable donde los alumnos pudieran desarrollar todo su potencial. “, “una escuela en la que prevaleciera el respeto mutuo de alumnos y docentes y en la que se valorase el esfuerzo”, “una escuela ideal, prepararía a los alumnos para la vida [...] impulsaría el desarrollo personal y la formación de individuos para la paz, el amor y el bienestar”. 

Lo cierto es que la mayoría de estos reclamos están recogidos, de una forma u otra, en el modelo de escuela que se supone que deberíamos tener en nuestro país -en las leyes educativas-, pero en la práctica las cosas son bien distintas.

La mayoría de nuestras escuelas imparten el mismo tipo de educación: una educación para el sistema (en este caso capitalista), para “fabricar” individuos que funcionen en el sistema. Por ello, y a pesar de que en la teoría la mayoría de los reclamos están recogidos, en la práctica no es así.
Pero, ¿es la escuela  reflejo de la sociedad o la sociedad producto de la escuela? Pues seguramente ambas cosas.
La escuela actual, como la sociedad actual, está basada en última instancia en el miedo. Vivimos en un mundo en que el miedo es el motor de la mayoría de nuestras acciones, relaciones y pensamientos. Tenemos miedo al fracaso, a la soledad, a la pobreza, a la marginación... Miedo a la inseguridad, a los delincuentes e incluso cada vez más a la policía. Tenemos miedo a perder el trabajo, a no encontrar trabajo, a perder la casa, a no poder comprar una casa... Miedo a los extraños, a lo diferente, miedo a los cambios... Tenemos miedo a las enfermedades y a la muerte.  El miedo es el primer motor del capitalismo para que el sistema funcione. Esto se traduce -como hemos apuntado en otras entradas-  en una población más competitiva, individual,  donde los sentimientos son escondidos o reprimidos. Y esto también se ve en las escuelas.

Pero existen  otros modelos de escuela, como por ejemplo los colectivos de escuela libre, fundamentados en el fomento de una educación crítica e integral. En estas escuelas los métodos de trabajo son distintos: se trata de convivir compartiendo las emociones -y no reprimiéndolas-, de asimilar el proceso de enseñanza/aprendizaje como algo divertido e interesante -y no aburrido y obligatorio-, se trata de potenciar las capacidades de cada persona -y no unificarlas en base a un modelo estándar- y de entender que lo “normal” es que todas las personas sean diferentes, -y no adaptar esas diferencias a un patrón establecido-.
Partiendo de las opiniones recogidas, este tipo de escuela podría integrar o incluir muchos de los reclamos vertidos. Sin embargo estas escuelas no abundan, ni son especialmente conocidas, ¿por qué? ¿No creéis que el estado debería favorecer y apoyar el establecimiento de escuelas libres si realmente quiere infundir el espíritu crítico en sus alumnos y no controlar a las masas?

En cualquier caso una cosa está clara: no es nada fácil establecer cómo sería una escuela ideal.

En la carrera nos han hablado de los tipos de escuela, nos han dicho que la labor educativa consiste, en primera instancia, en preparar a los alumnos y alumnas para vivir en sociedad, que deberemos trasmitir nuestra cultura y valores a nuestros alumnos/as, que debemos favorecer la inclusión de alumnos o alumnas con diversidad funcional, que tendremos que trabajar en estrecha colaboración con padres y madres, que intentáramos encontrar recursos paralelos al libro de texto a la hora de impartir clase, que favorezcamos la socialización de alumnos y alumnas, la igualdad, la tolerancia, que incidamos en la educación basada en la autorreflexión y autocrítica del alumnado, para así lograr la consecución de un espíritu crítico en ellos, que no olvidemos los aspectos relacionados con el autoestima y autoconcepto de todos nuestros alumnos; nos han enseñado sobre el papel cómo evitar y/o solucionar conflictos, cómo evaluar, cómo adaptar el proceso de enseñanza/aprendizaje a los alumnos y alumnas con necesidades educativas especiales, cómo aprovechar y adaptar el espacio, cómo incidir y cómo incide el contexto, etc. Nos han explicado las distintas teorías de educación, de psicología, modelos didácticos, de pedagogía... En definitiva se supone que ya estamos preparadas para ponernos al frente de una clase. 
Ahora se nos abre la posibilidad de, como maestras y maestros, llevar a cabo en nuestra parcela lo que creemos cada una y cada uno que es una escuela ideal, de llevar a la práctica todo lo aprendido desde una perspectiva personal. No debemos desmotivarnos, ni dejarnos arrastrar por la corriente que nos rodee, no debemos olvidar qué es para nosotros una escuela funcional, qué es o cómo debe ser la educación desde la perspectiva del maestro, y llevarlo a la práctica en la medida que nos sea posible, revindicando y reafirmando nuestra posición. 
Los cambios globales parten de las transformaciones individuales, así, y como dijo Gandhi, "debemos ser el cambio que queremos ver en el mundo".

La guerra de los botones.

Os recomendamos esta película que sin duda os hará reflexionar. El film es del año 1962, por lo que refleja parte de la realidad de la época, que en la actualidad resulta controvertida. Además los métodos educativos que se ven resultan "poco ortodoxos", aunque sin duda desgrana conceptos trascendentales como el sentido de la pertenencia a un grupo, la soledad, el miedo...

La película, realizada por Yves Robert, está basada en la novela "La guerre des boutons" (1912), de Louis Pergaud.



- Para descargar:  http://www.peliculasyonkis.com/pelicula/la-guerra-de-los-botones-1962/

domingo, 5 de junio de 2011

Una carta para reflexionar


"Carta a Claudia"
Antes de morir, hija mía, quisiera estar seguro de haberte enseñado…
A DISFRUTAR del amor,
a CONFIAR en tu fuerza,
a ENFRENTAR tus miedos,
a ENTUSIASMARTE con la vida,
a pedir ayuda cuando la necesites,
a permitir que te consuelen cuando sufras,
a tomar tus propias decisiones,
a hacer valer tus elecciones,
a ser amiga de ti misma,
a no tenerle miedo al ridículo,
a darte cuenta de que mereces ser querida,
a hablar a los demás amorosamente,
a decir o callar según tu conveniencia,
a quedarte con el crédito por tus logros,
a amar y cuidar la pequeña niña dentro de ti,
a superar la adicción a la aprobación de los demás,
a no absorber las responsabilidades de todos,
a SER CONSCIENTE de tus sentimientos y actuar en consecuencia,
a no perseguir el aplauso sino tu satisfacción con lo hecho,
a dar porque quieres, nunca porque creas que es tu obligación,
a EXIGIR que se te pague adecuadamente por tu trabajo,
a aceptar tus limitaciones y tu vulnerabilidad sin enojo,
a no imponer tu criterio ni permitir que te impongan el de otros,
a DECIR QUE SÍ SÓLO CUANDO QUIERAS Y DECIR QUE NO SIN CULPA,
a vivir en el presente y no tener expectativas,
a tomar más riesgos,
a aceptar el cambio y revisar tus creencias,
a trabajar para sanar tus heridas viejas y actuales,
a tratar y exigir ser tratada con respeto,
a llenar primero tu copa y, sólo después, la de los demás,
a planear el futuro pero no vivir en él,
a valorar tu intuición,
a celebrar las diferencias entre los sexos,
a desarrollar relaciones sanas y de apoyo mutuo,
a hacer de la comprensión y el perdón tus prioridades,
a ACEPTARTE así como eres,
a no mirar atrás para ver quién te sigue,
a CRECER APRENDIENDO de los desencuentros y de los fracasos,
a permitirte reír a carcajadas por la calle sin ninguna razón,
a no idolatrar a nadie, y a mi… menos que a nadie.

Jorge Bucay.

miércoles, 1 de junio de 2011

Con - sentimiento tácito

Consentimiento tácito”. Raro vocablo. Nadie podrá negarme que no se trate de una de esas palabras que usamos diariamente; nada más lejos de la realidad. Es por ello que me decidí, aun conociendo su significado, a saber un poco más de ella.

En primer lugar busqué el término “consentimiento”, descubriendo esta definición de la RAE:
1.      m. Acción y efecto de consentir.
2.      m. Der. Manifestación de voluntad, expresa o tácita, por la cual un sujeto se vincula jurídicamente[1].

Varios filósofos a lo largo de la historia han rozado de alguna forma este tipo de consentimiento en sus estudios y teorías sobre la sociedad y sus sistemas de gobierno, entre otros Hobbes, Locke y Rousseau[2], pero ninguno de ellos se decidió abierta y frontalmente por su apoyo como legitimación social.

Respecto al estado, el consentimiento tácito supondría aceptar su autoridad por hacer uso de los disfrutes que posibilita, por ejemplo la protección y seguridad personal. Simplemente por un hecho de este tipo uno debe someterse a los principios impuestos por el gobierno; no es nada nuevo que el humano siempre pida algo a cambio cuando da. Si trasladamos el supuesto a los menores e incluso a aquellos que no poseen capacidad para obrar o decidir por sí mismos las implicaciones saltan a la vista, pero como nuestro blog se centra en los temas tabús, y concretamente en los niños, rizaremos aun más el rizo para intentar conocer si la existencia de tales temas en las aulas es  debida a algún tipo de consentimiento tácito por los niños y por tanto causa sui, es decir, causada por ella misma y aceptada por un consentimiento social, intersubjetivo que se da por hecho en cada uno de nosotros sin aparente explicación externa.

Podemos intuir que la existencia de tabús en las relaciones entre menores (por supuesto también entre adolescentes y mayores pero quizá no tanto entre ancianos) no se debe a disciplina, pues muchos casos se nos escaparían; ni tampoco causa demográfica, puesto que incurriríamos en el mismo error. Sin embargo parece plausible la existencia de una norma interna que dé cuenta de esa especie de obligación subjetiva que nos impide hablar de temas tabú. Con ello es cierto que no nos protegemos de nada, que no nos aporta ningún beneficio, en definitiva parece que nada “disfrutamos” haciendo uso de un consentimiento tácito sobre la visión social de no hablar sobre ciertos temas.

Soy consciente, no crea el lector que lo obvio, de que me inclino a pensar  que se trata de una aceptación tácita por parte de los niños. ¿Hay acaso algún grupo más desinhibido a la hora de hablar, expresar, vestir y/o hacer en general cualquier cosa? Su capacidad de asimilación de nuestras normas aun no se ha desarrollado y ya tienen algunas interiorizadas y asumidas en su comportamiento. Podría decirse que se trata de una norma o comportamiento innato, pero ello nos llevaría demasiado lejos, a la vez que demasiado cerca nos ofrecería una respuesta. Innato o no, aceptado o no, consentimos ante tales situaciones sin cuestionarnos el por qué, sometiéndonos a la autoridad, que impone su moral homogeneizante a cada individuo, y sin aparentemente ningún beneficio.

Es por estos motivos que si nos preguntásemos por el sentido de tales actitudes humanas en nuestras sociedades observaríamos que no hay nada peor que el obviarlas como si nada ocurriese. Rectifico, es aun peor el aceptarlas sin saber porqué, sin ser conscientes de ello.


[1] http://www.rae.es/rae.html
[2] Para un mayor conocimiento de las teorías del contrato social véanse:
            -Rousseau, J-J. Del contrato social. Madrid, Alianza, 1992.
            -Hobbes, T. Leviatán. Madrid, Alianza, 1993.
            -Locke, J. Segundo tratado sobre el gobierno civil. Madrid, Alianza, 1996.

La Televisión

Analizamos la relación entre educación y televisión, a partir del final del artículo: ¿Quién es el público y dónde se le encuentra?de Mariano José de Larra.


En primer lugar, el público es el pretexto, el tapador de los fines particulares de cada uno. El escritor dice que emborrona papel, y saca el dinero al público por su bien y lleno de respeto hacia él. El médico cobra sus curas equivocadas, y el abogado sus pleitos perdidos por el bien del público. El juez sentencia equivocadamente al inocente por el bien del público. El sastre, el librero, el impresor, cortan, imprimen y roban por el mismo motivo. Y, en fin hasta el… pero ¿a qué me canso? Yo mismo habré de confesar que escribo para el público. So pena de tener que confesar que escribo para mí.                                                               
Este párrafo viene a decir que la televisión desarrolla su programación pensando en sí misma y más concretamente en o por la publicidad que emite. El público no le importa porque no le respeta.
En segundo lugar, concluyo: que no existe un público único, invariable, juez imparcial, como se pretende; que cada clase de la sociedad tiene su público particular, de cuyos rasgos y caracteres diversos y heterogéneos se compone la fisionomía monstruosa del que llamamos público; que este es caprichos, y casi siempre tan injusto y parcial como la mayor parte de los hombres que la componen; que es intolerante al mismo tiempo que sufrido,  rutinero al mismo tiempo que novelero, aunque parezcan dos paradojas; que prefiere sin razón, y se decide sin motivo fundado; que se deja llevar de impresiones pasajeras; que ama con idolatría sin por qué, y aborrece de muerte sin causa; que es maligno y mal pensado, y que recrea con la mordacidad; que por lo regular siente en masa y reunido de una manera muy distinta que cada uno de sus individuos en particular; que suele ser su favorita la medianía intrigante y charlatana, y objeto de su olvido o de su desprecio el mérito modesto; que olvida con facilidad en gratitud los servicios más importantes, y premia con usura a quién le linsogea y le engaña; y, por último que con gran sin razón querremos confundirle con la posteridad, que casi siempre revoca sus fallos interesados.
Esto quiere decir que la televisión tiende a uniformizar comportamientos, sentimientos, pensamientos, prejuicios, intereses, expectativas… se mueve para la paralización de la razón, y una estrategia relacionada con ello es el índice de audiencia, entendido como consecuencia de un enfoque difuminador de la persona y poco educativo. Como consecuencia de ello, ninguna de aquellas cualidades criticadas del público se atiende o corrige. Más bien, se vale de ellas para su desarrollo.


Como conclusión se puede decir que la televisión puede ser una fuente de posible educación tanto formal como no formal. Decimos posible porque si consideramos la diferencia de potencial educativo entre lo deseable y lo real, el balance es insatisfactorio: la televisión suspende en educación. La televisión es una inmensa fuente educativa bastante desaprovechada, y la realidad social es demasiado desempeorable como para que el medio no reajuste su rol y su función de un modo más útil y eficiente. La educación de la ciudadanía precise de una sinergia constructiva en la que es fundamental la participación sensible y consciente de un medio tan relevante. Quizás sea porque su razón de ser educativas apenas sea iniciada.

martes, 31 de mayo de 2011

Un pasito más allá.

Hace unas semanas reflexionábamos sobre la idea  que trasmitimos a niños y niñas de que la violencia se ataja con violencia. Ahora vamos un pasito más allá. La violencia no sólo sirve para eliminar violencia, también para eliminar “suciedad”.

Las imágenes de la violencia de los mossos en Barcelona no han dejado indiferente a nadie, han inundado informativos, periódicos, etc. y niños y niñas por supuesto también las han visto.
Hoy  podemos celebrar que al menos han servido de algo, al menos se ha abierto el debate, al menos el consejo de Europa hará investigaciones -o eso dice-, al menos muchas personas se han puesto a reflexionar.

No queremos esto. No queremos educar en un lugar donde las fuerzas de seguridad en vez de proteger a los ciudadanos y las ciudadanas, los persiguen y atacan sin piedad porque “obedecen órdenes”, en vez de estar al servicio del pueblo están al servicio del mandatario. No podemos permitir esto, no podemos dejar a los niños y niñas al margen de este movimiento ciudadano, basado en la paz y el respeto.Los alumnos/as necesitan modelos en los que verse reflejados, y en estos tiempos esos modelos que podrían tomar no son, en general, dignos de imitación: Políticos, personajes televisivos, etc. en definitiva, los que aparecen en los medios de comunicación. Pero surge este movimiento y lo que se muestran son imágenes de una represión policial sangrienta y feroz.
No podemos permitir que los dirigentes, a los que hemos votado ejerciendo nuestro derecho en el único día del año que nos permiten participar de la democracia, intenten eliminar a golpe y porrazo un sentimiento común de malestar social. No podemos dejar que nos supriman los pocos derechos que en la práctica tenemos: reunión y libre expresión. No podemos dejar que nos callen, ni queremos dejar de escuchar. 


Hoy queremos compartir las imágenes amables surgidas de todo esto, pues la cara triste e indignante ya se ha visto en todas partes:
Barcelona resiste

  Apoyo a los manifestantes de Barcelona desde Granada    



Una flor y una sonrisa

jueves, 19 de mayo de 2011

ESTO SÍ ES EDUCACIÓN

Somos jóvenes y estudiantes.
Desde la universidad y en nuestra carrera reflexionamos a menudo sobre la educación, sobre la que hemos recibido, la que tenemos y la que nos gustaría impartir.

Durante los últimos años hemos estado aguantando que se nos acuse de inconscientes, de aletargados, que nos digan que no tenemos ideales, de que sólo ocupemos páginas en periódicos cuando se celebra un macrobotellón, de que nos llamen vagos y aprovechados, de aguantar lecciones de los “adultos” hablando de valores y respeto como si se hubieran encargado de trasmitirnos el significado de esas palabras y las hubiéramos tirado a la basura (después de emborracharnos, por supuesto).
Ahora, y a punto de acabar nuestros estudios, las opciones que tenemos no son muchas. La crisis se ha cebado con los jóvenes, aunque la culpa es nuestra por estar todo el día de botellón.
Pero parece que una bombillita se ha encendido de la noche a la mañana –según los medios, en realidad lleva brillando mucho tiempo-, y ahora nos movemos. Nos congregamos, nos reunimos para compartir aquello en lo que creemos, tenemos unos valores fuertes, creemos en una democracia real y luchamos con lo único que tenemos para intentar conseguir algo: la unión.
Ahora salimos en los periódicos por algo más que un botellón, acampamos en lugares públicos por algo más importante que conseguir entradas para un concierto, llamamos la atención de la gente para mostrar lo que ofrecemos.
Ahora dejamos nuestras diferencias ideológicas a un lado en pos de nuestras semejanzas en ideales. Ahora no nos callamos. Ahora pensamos. Ahora queremos que se nos tenga en cuenta, creemos en lo que hacemos y exigimos nuestros derechos.
 ¿Por qué nos prohíben hacerlo? ¿Por qué nos siguen oprimiendo? ¿Prefieren esa juventud “carente de ideales” de la que tanto se quejaban? ¿Es legal que un a movimiento que, -por mucho que quieran falsear desde algunos medios- no se encuadra en ningún partido político, le prohíban manifestarse públicamente en la calle? ¿Es legal que lo prohíban especialmente en las vísperas de unas elecciones de pantomima en las que somos los últimos monos? ¿Es legal que se amparen en la posibilidad ilusoria de que algunos grupos impidan la consecución del derecho a voto de las personas, cuando uno de los signos de este movimiento es la protesta pacífica?  ¿No atenta esto contra las libertades de expresión y reunión a las que supuestamente tenemos derecho?
En la prensa internacional comparan estas protestas con las que acontecieron hace muy poco en Egipto. Entonces TODOS los partidos políticos, colectivos, y demás se llevaban las manos a la cabeza porque un gobierno rechazara y evacuara a la fuerza las manifestaciones pacíficas de sus ciudadanos/as. ¿No están haciendo lo mismo? ¿No están mostrando una vez más su falta de respeto hacia nuestras propuestas, y que no les interesamos para nada? ¿No están más que demostrando que esto de democracia tiene bien poco?

¿Es esta la educación que queremos impartir desde las aulas?

Imagen tomada de 20minutos, de la manifestación en la Puerta del sol, Madrid.


LA CLASE (ENTRE LES MURES)



La Clase es una película del director Laurent Cantet , premiada en el festival de Cannes en 2008 y nominada al Oscar ese mismo año. Entre la diversidad de los temas que abarca la película caben destacar algunos como la variedad de actitudes a la hora de abordar un mismo problema, la jerarquía que engloba la sociedad y que se ve reflejada en el complejo sistema educativo y el compendio de actitudes entrelazadas que conforman la complejidad del desarrollo que nos quiere transmitir el autor.
En un primer momento se podría pensar que la multiplicidad de conflictos que tienen lugar en las sesiones impartidas por el profesor de lengua se vienen del conjunto de culturas encontradas en un mismo espacio, al igual que ocurre en nuestras sociedades. Quizá de alguna forma la situación concreta en que se encuadra el film, la Francia actual, es el mejor ejemplo de tal caso. Por todos es conocido que distintos pensamientos y diferentes perspectivas darán lugar a diversos enfoques y valoraciones de un mismo problema. Aunque suponemos que la idea principal que se nos intenta transmitir no transcurre por estos cauces, no por ello dejan de ser relevantes, sobre todo si tenemos en cuenta que se trata de sujetos en pleno desarrollo educativo y con una madurez aún no afianzada. Estos, aún bajo el techo parental no alcanzan a comprender en toda su extensión la importancia de sus actos (en cierto modo, incluso las personas plenamente desarrolladas, si es que las hay, se podría decir que tampoco, aunque tienen una visión de causa-efecto más desarrollada y consecuente)
La multiplicidad cultural que constituye los diversos gobiernos del siglo XXI no ha cambiado mucho con el paso de los siglos. Los sistemas sociales siempre han estado regidos por una clara jerarquización que modela todo el transcurrir de su día a día. Incluso en los sistemas democráticos, por no hablar de anarquismos y comunismos encontramos diferentes estratos en los que situar las fuerzas sociales y roles para un desarrollo estable de la convivencia entre sujetos. En esta obra esto se nos transmite de forma bastante explícita. Así, desde el director hasta los alumnos, hay todo un complejo estructural a través del cual se organiza e intentan resolverse las situaciones que van cobrando lugar. Los problemas que pueden considerarse banales son tratados por la figura del profesor que organiza, modela y acomoda “la clase” con el fin de que esta se desarrolle de la mejor forma posible. Si alguno de los sujetos encuadrados en esta estructura no se ciñe a los mínimos exigidos, la situación desembocará consecuentemente en un estrato superior, en este caso el director. Por encima de éste, aunque bajo su supervisión y dirección se entabla un sistema democrático (con profesores elegidos democráticamente y, supuestamente, en función de su capacidad crítica) los consejos de departamento, en los cuales se deciden los castigos pertinentes en función de los actos del alumno, normalmente graves. La jerarquización de cualquier estrato social tiene una importancia muy relevante por tanto en varios planos del desarrollo de la vida de los individuos por ello, se volverá a este respecto en diversas ocasiones más adelante.
Un importante objetivo de la educación se basa en la enseñanza a los educandos de modelos de convivencia; y es el caso en que la mejor forma de absorber estos modelos es conociéndose a uno mismo. Mister Madamme hace hincapié en este respecto, intentando que los niños lleven a cabo un trabajo de introspección, a través del cual se abran a sus compañeros, lo que conlleva un esfuerzo personal así como una iniciativa propia de formar parte de un determinado grupo social. Si transportamos esta reflexión fuera del aula y la enfocamos al desarrollo de la vida social, observamos claros paralelismos. Por todos es conocido, en unos casos la dificultad y en otros la propia negación de algunos sujetos a su socialización, en cuyo caso normalmente dichas actitudes estarán acompañadas de castigos o sanciones. La exclusión quizás la más difundida, es un caso palpitante actual, aunque bien es cierto que tal situación no es querida por los sujetos que la padecen. En este sentido se da un caso concreto en el film: ante diferentes causas que dan lugar a un mismo efecto (la repatriación de un alumno) se adoptan diferentes actitudes, aquel sujeto que posee un claro interés en el aprendizaje, es objeto de un mayor interés por parte del profesorado en tanto que su futuro está en juego. En el caso del alumno maleducado y que transgrede las normas, se adopta una actitud totalmente contraria: aunque su futuro está en juego (seguir en Francia o volver a Mali, lo cual implica una diferencia cualitativa y cuantitativa), predomina la valoración de su actitud en un momento determinado a la hora de ser juzgado, aun a riesgo de marcar negativamente su futuro. ¿Por qué entonces un método de castigo tan estricto? ¿No está este hecho en claro parentesco con la reclusión de sujetos en celdas con fríos barrotes aun a sabiendas de que esto aleja aún más su reinserción en el sistema social? Lo importante parece ser una vez más arrancar las malas hierbas de raíz; la importancia del todo sobre las partes; la desintegración del yo en el nosotros: la desaparición de la alteridad. ¿Es por tanto necesaria una transformación social? ¿Debemos tener en cuenta la praxis histórica a fin de desarrollar una sociedad más justa?
Otro tema a destacar es la actitud del alumnado hacia la educación; la sensación que tienen de que las diversas materias educativas no conllevarán ninguna repercusión en el desarrollo de su vida fuera del ámbito académico. Al igual que las sociedades se desarrollan, los individuos que la conforman también. Así, las inquietudes de éstos, que modifican con el paso de los años, siendo imprescindible que el desarrollo de las diversas enseñanzas cambie con ellos. No nos parece fuera de lugar el pensar que la falta de interés de los educadores hacia los educandos devenga de la falta de iniciativa hacia el aprendizaje propia de las sociedades actuales. Pero tampoco es desmesurado afirmar que aquellos son partícipes en la citada falta de interés: al igual que si no te atrae el jugar a fútbol no pondrás especial interés en practicarlo, tampoco aquellos aprendices que no les interesen las matemáticas, de alguna otra forma la dejarán de lado. La inferencia es clara, del mismo modo que también se nos presenta de forma clara y distinta la solución: la viabilidad del sistema educativo y el éxito del mismo pasa por un refuerzo de las capacidades del profesorado a la hora de hacer más interesante a la vez que resaltar el espíritu práctico de sus enseñanzas. El interés mueve el corazón y éste es movido además por deseos. Por tanto el conocimiento debe ser comprendido, ayudado por la actitud de los profesores, como un interés indispensable para el desarrollo de la vida en sociedad. No es suficiente informar a un niño de diez años de que le será indispensable poseer un título de graduado escolar para desempeñar el trabajo de barrendero en la barriada de su ciudad, pero si el saber se le presenta de forma atractiva y en función de sus motivaciones e inquietudes, como es el caso del proyecto educativo “filosofía 3/18”, los resultados saltan a la vista. A este respecto cabe resaltar, con importancia primordial, la importancia del círculo familiar, que aun sin ser determinante influye sobremanera en la actitud, ya sea positiva o negativa, que adoptará el niño ante la diversidad de situaciones a las que se verá abocado tomar una decisión. A raíz de esta perspectiva, ¿es preminente la información y formación cultural familiar? Sin duda se trata de un tema en alza y discusión a la hora de afrontar los cambios en los sistemas educativos de los países desarrollados. Nada nuevo desocultamos al afirmar que si los niños ven a sus padres con un libro entre las manos estarán tentados a seguir el ejemplo, de la misma forma que si observan una actitud agresiva en su entorno familiar muy posiblemente su personalidad refleje tales patrones de comportamiento.
En resumen, la implicación entre las principales áreas que componen el desarrollo y la vida de los sujetos y que aquí han sido tratadas – familia, sociedad y educación – componen lo que debe ser el principal ámbito de estudio para una mejora significativa y necesaria tanto del marco personal y privado como del social y público. La relación entre estas áreas debe dejar espacio para que, en unos casos, se den por separado y en otros, a su vez, interactúen mutuamente y en consonancia según las circunstancias concretas. El papel educativo desde el nivel de los estudiantes hasta su extremo opuesto (entiéndase aquí a profesores, directores, y yendo más allá altos cargos del gobierno) debe ser revisado y asegurar una mejora consustancial con carácter necesario, urgente y a través de procesos consensuados que aseguren el mejor funcionamiento de los citados pilares sociales.

martes, 10 de mayo de 2011

COLEGIOS EN INGLÉS

"El dominio de un idioma es imposible sin la práctica". Así se titula esta entrevista a Jennifer Murray, profesora de inglés en nuestro país con más de dos décadas de experiencia.

En los últimos años se están imponiendo las escuelas bilingües como una moda en nuestro país.
Según los defensores de esta tendencia, es bueno que los niños se eduquen en más de un idioma –principalmente en inglés- porque así ven favorecido el aprendizaje de dicha lengua en su edad adulta. Estas teorías tienen su base en la plasticidad cerebral, según la cual es más fácil asimilar conceptos nuevos y aprender en la infancia, pues las conexiones neuronales son mucho más numerosas en esta etapa de la vida.
Hay personas que se resisten a matricular a sus hijos en escuelas bilingües por distintos motivos:

- Menor nivel educativo en cuanto a contenidos.
- Pérdida de la identidad cultural al impartir asignaturas en otra lengua (por ejemplo Literatura o Conocimiento del medio)
- Dudas acerca de la formación del profesorado, ¿es mejor disponer de profesores nativos o formados en España?

En lo que la mayoría de madres y padres parecen estar de acuerdo es en lo oportuno de que sus hijos dominen la lengua anglosajona además de la lengua patria, el debate más bien se sitúa en cómo aprenderlas.
Hay padres que prefieren despertar el interés de sus hijos en otras lenguas por métodos más lúdicos que didácticos. Por ejemplo, poniéndoles dibujos y películas en otros idiomas, libros y juegos de mesa, etc.
¿No nos corresponde eso a nosotros, maestros y maestras? ¿No debemos motivar e interesar a nuestros alumnos y alumnas a conocer otras formas de comunicación? ¿No debemos educar –respecto a cualquier cosa- desde la motivación en vez desde la imposición?
El currículo oficial parece estar encaminado a conseguir objetivos de tipo idiomático, pero en la práctica comprobamos que esto resulta insuficiente. Según los últimos datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el 63% de los españoles no sabe hablar correctamente el inglés. Esto supone un hándicap para desarrollarnos en un mundo cada vez más globalizado,  para buscar un trabajo en el extranjero –algo habitual en estos tiempos de crisis-, etc. La cuestión es que ahora, a universitarios con una formación en idiomas insuficiente, se nos exige un dominio del que carecemos. Esta situación no beneficia más que a academias e institutos de idiomas, pero como futuros docentes lo que ahora nos preocupa es procurar que esto deje de suceder en el futuro. Además, teniendo en cuenta este hecho ¿creéis que estamos preparados para dar clase en una escuela bilingüe?

¿Creéis necesario que los niños aprehendan inglés desde la infancia? ¿Debería implantarse el bilingüismo en colegios públicos, o simplemente favorecer el dominio del inglés como un complemento de formación? ¿En ese caso, de que forma se podría realizar ese aprendizaje de manera efectiva?




Solo una palabra basta para aclamar la libertad
Y perdido en la sombra de su cuerpo,
Su alma se puso a temblar.

Verdad era que ya a nadie debía, que no había pagos,

Deudas ni hipocresía,
Ahora se sentía lleno y con las manos vacías.

Ese destino se cruzó en su camino,
Abriéndole el lecho en una cera fría,
Su amigo más fiel su propia compañía.

Invisible a los ojos de los que tenían,
Su nevera llena y su vida vacía,
Evidente impotencia para el que sentía,
Que con un mundo así ya nada se podía.

Amigo indigente te pido que te pongas en pie,
Yo me uniré contigo y podremos contra él.

Dirigente que tanto diriges,
Comandante que quieres ayudar,
Buscad la causa del problema y no la quieras ocultar.

Sin vergüenzas millonarios, si ¡los grandes propietarios!
Al recordaros también yo siento, siento asco de vuestro dinero,
Y quizás no me de pena vuestro agujero.




ESCUELAS PARA EL CAPITALISMO

Las escuelas, llevando a cabo su función educativa, participan en la socialización. Si entendemos socialización  como proceso por el cual los individuos se adaptan a vivir en sociedad, no debemos obviar que cada sociedad se rige por una política social y económica,  que supuestamente es  reflejo de los intereses individuales de cada uno de los componentes del pueblo, es lo que podríamos llamar una personalidad completa. 
Sería lógico admitir que en una sociedad capitalista se tenderá a fomentar unos valores educativos acordes al capitalismo, el problema es dónde están fundamentados esos valores.
El modelo capitalista construye ciudadanos obedientes, respetuosos, sumisos, ya que desde la escuela estas van a ser las cualidades premiadas, todo bajo el nombre y el ideal de igualdad. Pero el capitalismo en si,  como sistema,  divide a todos los individuos considerando el libre mercado y la ambición en las personas humanas como método de vida.
Así, desde las escuelas se ambiciona a la clase dominada para que puedan dominar, y no se estimula la conciencia de educar en el amor o la libertad, sino más bien en el poder y la ignorancia. Por tanto aquí el concepto de igualdad está más encaminado a promover entre todos los mismo ideales de dominio, alegando que todos tenemos las mismas oportunidades, pero no resuelve sino agrava la problemática real. (Se convence al dominado de que puede estar en el otro lado, pero no se resuelve el problema de que tenga que haber un dominado.)
Así, este ideal de igualdad se desvirtúa, promoviendo una estandarización de individuos  que en realidad estarán convencidos de que siguen sus propios deseos. Sería una igualdad no individualizada, pues en la sociedad capitalista contemporánea, igualdad significa, igualdad de los autómatas, de hombres que han perdido su individualidad. ¿Es entonces un reflejo real de los intereses individuales de cada uno de los componentes? Sí, si aceptamos esta concepción de individualidad.
Esta concepción debe ser así para que los individuos funcionen en el propio sistema, pero en la actualidad nos percatamos de que esos mismos valores están haciendo que el sistema se tambalee más de lo esperado. En los países capitalistas ahora, la clase alta económica considera que las escuelas fracasan en la producción de trabajadores sustentadores del sistema. Los licenciados se quejan de no encontrar puestos laborales en los que desarrollar sus capacidades, y emigran a otros países. Estamos sumidos en el índice de paro más alto de nuestra historia, con un gobierno socialista. No hay personal cualificado, según las empresas, y no hay puestos de trabajo, según los profesionales.
¿Qué hacemos entonces? ¿Seguimos llevando a cabo la labor docente influenciada por un sistema que provoca estos “atascos”? ¿Seguimos aceptando además del curriculum oficial el curriculum oculto que llega a nuestros alumnos a través de otros factores?
Por mucho que como docentes pretendamos formar a individuos libres y respetuosos, es imposible evitar la influencia que el resto de agentes socializadores tienen sobre los niños y niñas.
¿Seguimos intentado  ser objetivos y evitando que nuestras propias percepciones influyan en el curriculum oculto del que hablamos?
¿Es la escuela la que influye en la sociedad? O ¿la sociedad es la que influye en la escuela?



lunes, 2 de mayo de 2011

¡¡¡EXTRA, EXTRA!!!



El mundo se despierta hoy con una gran noticia: el asesinato de Osama Bin Laden. La fotografía de la supuesta cara del terrorista destrozada se exhibe en las primeras páginas de periódicos y en los informativos, EE.UU. se apunta el tanto y el resto de mandatarios lo felicitan.
¿Qué tiene que ver esto con la educación? Pues mucho.
Niños y niñas de occidente han visto hoy esa fotografía, y asimilan la idea de un nuevo mundo de paz basado en el asesinato de una persona. Una persona que utilizaba la violencia para lograr sus objetivos sí, pero al fin y al cabo entienden que la violencia se ataja con violencia.

Ven además como sus países se sumergen en guerras para lograr la paz. Pero no podemos obviar la realidad de que esta paz lleva añadida la palabra económica irremediablemente.

No podemos esperar que la prensa cambie, que omita imágenes crueles y admita hechos más objetivos.

A la escuela le compete lidiar con  esta marabunta de conceptos que los alumnos absorben de fuentes tan diversas, evitar confusiones y que canalicen esas ideas y las pongan en práctica en la cotidianidad. No debemos permitir que los alumnos y alumnas entiendan que “hay violencia justificada”, y menos aún si el fin de dicha violencia es en el fondo un fin económico.

Pero ¿cómo lograrlo? ¿Cómo podemos los docentes enfrentar esta problemática?

sábado, 30 de abril de 2011

Educar no sólo con palabras, sino con hechos

Una clase dividida de Williams Peters (1985).
Tras la muerte de Martin Luther King, a la profesora norteamericana Jane Elliott se le ocurre un ejercicio para poner en práctica con sus alumnos de primaria, para concienciarlos sobre el efecto que tiene la discriminación, tanto en los que la padecen, como en los que la ponen en práctica.



Podeis pinchar sobre la fotografía para acceder al video.


A pesar de la antigüedad y la baja calidad del video, el mensaje sigue vigente. En la actualidad y pese a que nuestras escuelas son cada vez más abiertas a la multiculturalidad y la diversidad se siguen dando situaciones de intolerancia y racismo. Estas situaciones se ven favorecidas por el estado de crisis actual, y son perceptibles en medidas estatales como la que pretenden promover desde Francia e Italia. Los presidentes de estos países pretenden limitar la entrada de inmigrantes árabes que huyen de la difícil situación política que atraviesan sus países, de la violencia y el miedo. ¿Qué ejemplo creéis que se da a los más jóvenes con estas medidas? ¿Es positivo crear situaciones en las aulas como las que propone este documental?

martes, 26 de abril de 2011

Hablemos de drogas

“Mantener un estilo de vida saludable no siempre resulta fácil y, menos aún, para los jóvenes. Muchos de los hábitos de riesgo para la salud, por ejemplo, el consumo de algunas sustancias, resultan muy atractivos y, además, en las primeras ocasiones estas sustancias nos enseñan su cara amable: nos parecen gratificantes, nos hacen sentir mejor, creemos que con ellas vamos a vivir nuevas y emocionantes experiencias; en definitiva, que todo son ventajas. Es cierto que al cabo de un tiempo más o menos largo estas “ventajas” se transforman en problemas pero en la adolescencia y la juventud el futuro queda muy lejos y además, igual que en otras edades, se piensa que los problemas siempre les ocurren a los demás.”




EL ALCOHOL
Existe una cualidad que hace que diferenciemos el alcohol de otras sustancias nocivas para la salud, es que está reconocido como un hecho cultural y que lo extraño es que una persona no tenga conocimiento de su existencia e incluso que no lo haya probado en alguna ocasión. De esta manera, se produce una permisividad en cuanto a su consumo por varias razones:
-         El alcohol es una sustancia con “prestigio. Tiene una imagen reforzada por sus cualidades beneficiosas para la salud en dosis moderadas.
-         Existe un fácil acceso a las bebidas alcohólicas por su amplia disponibilidad y su bajo precio. aprendemos de una forma casi natural a consumir alcohol habitualmente de la mano de nuestra familia y amigos.
En la sociedad actual en España, nos encontramos ante un consumo de alcohol por parte de los más jóvenes, que responde a las siguientes características: la reducción en la edad de inicio del consumo (13-14 años) y el consumo concentrado el fin de semana.


EL TABACO
El tabaco, aunque se trata también de una droga legal en nuestro país, cada vez está peor vista ante la sociedad, haciendo ya algunos años que se están dando pasos para la prevención de su consumo.

DROGAS SINTÉTICAS
Las drogas de diseño suponen un cambio, abren una nueva etapa respecto a drogas como el hachís, la cocaína, la heroína (drogas tradicionales). Sin embargo, no es previsible que, al menos a corto plazo, las drogas de síntesis vayan a eliminar las drogas tradicionales; lo más probable es que convivan.


TRABAJAR EL TEMA DE LAS DROGAS CON LOS MÁS JÓVENES
Existe una serie de aspectos, por ejemplo, la influencia del medio, el papel del grupo, los recursos personales, etc., en los que hay que profundizar con independencia de si estamos trabajando sobre alcohol, tabaco o drogas de síntesis.
Al trabajar en el aula el tema de las drogas, es necesario hacerlo sobre lo que se espera del consumo y en qué medida esto se corresponde con los efectos reales de la sustancia. Deberemos tener en cuenta los siguientes puntos:
-         El punto a partir del cual los jóvenes perciben el consumo de una sustancia como una conducta de riesgo.
-         “Desmontar” la idea de que sólo determinadas personas llegan a tener problemas derivados del consumo de las distintas sustancias.
-         Tener una actitud realista tratando el tema como un hábito no saludable con consecuencias desagradables.
-         Evitar posturas que puedan despertar resistencias como el alarmismo, el radicalismo o demasiada información en poco tiempo.

Cruz Roja Española

Tabajar la sexualidad

La sexualidad tiene un papel importante en el desarrollo de la vida como personas ya que nos acompaña a lo largo de ésta estando presente en las tres dimensiones que configuran al ser humano:
-         Biológica (las primeras células del organismo ya están diferenciadas sexualmente),
-         Psicológica (cada persona tiene su propia orientación sexual y la vive de una forma particular) y
-          Social (nuestra socialización y educación están filtradas por el hecho de que seamos chicos o chicas).
A lo largo de la historia nos encontramos con que el disfrute del propio cuerpo ha sido un tema tabú, algo de lo que avergonzarse, algo que hay que ocultar y descubrirlo en la intimidad de cada uno. Este hecho hace que exista todavía hoy en día poca información al respecto, que se trate de evitar el tema…
La promoción de una sexualidad sana es uno de los objetivos de la Educación para la Salud. Desde hace ya algunos años se están poniendo en marcha muchas iniciativas dirigidas a lograr este objetivo, tanto desde la perspectiva global de la Educación para la Salud como desde la visión más específica de la Educación Sexual.
La educación sexual es importante para un desarrollo pleno, por lo que no deberíamos conformarnos con las iniciativas que ya se están llevando a cabo por organismos como Cruz Roja en las escuelas e institutos, sino afrontar el tema e intentar que los jóvenes tengan la mayor información posible a fin de que dejen de ver la sexualidad como algo vetado. Solo de este modo conseguiremos que poco a poco sea una faceta más de su personalidad y una cualidad más, nada de lo que avergonzarse.
La Educación Sexual incluye todas aquellas iniciativas y procesos dirigidos a que las personas disfruten de su propio cuerpo y de sus relaciones personales, potenciando las relaciones sexuales como un acto de comunicación. Desde esta perspectiva hay que trabajar a partir de dos líneas fundamentales siempre de forma interrelacionada: 
-          Potenciar una vivencia positiva de la sexualidad.
o       Promocionar la sexualidad como una dimensión a cultivar por cada persona. Nosotros somos los responsables de nuestra sexualidad.
o       Potenciar un desarrollo personal lo más saludable y pleno posible, tanto en facetas individuales como en aspectos sociales.
-          Evitar o reducir los riesgos y las consecuencias no deseadas de las relaciones sexuales.
o       Facilitar el descubrimiento y la promoción de su propia sexualidad como una dimensión global mediante:
    - La Coeducación: educación para la igualdad y para el abandono de los estereotipos.
    - Las vivencias y el aprendizaje dentro del grupo.
    - El respeto a todas las orientaciones sexuales.
Al trabajar la sexualidad con los más jóvenes deberemos tener en cuenta la naturalidad con la que hablemos del tema, no haciendo comentarios prohibitivos en ningún aspecto, pero sin caer en el extremo opuesto. Debemos conseguir que se conozca la sexualidad desde el respeto a las opciones y decisiones personales.
Con frecuencia los jóvenes tienen dudas sobre su sexualidad que debemos aclarar siempre que sea posible y, en caso de no tener suficiente información, asesorarles para que acudan a un centro especializado dónde puedan informarse de la manera correcta.

Cruz Roja Española





Algunos recursos interesantes: 



                 

sábado, 23 de abril de 2011

Hablando de la muerte...

“La muerte es una realidad que nos acompaña en nuestra vida. Desde que nacemos, todos sabemos que hemos de morir. Es un hecho natural, pero cuesta mucho tratarlo con naturalidad. Por eso hay que ir preparando el terreno para abordar y hablar de esta realidad con los más pequeños.” 

Existen situaciones a lo largo de la infancia que pueden ayudar a los niños a acercarse a esta realidad: al romperse un juguete, al morirse una mascota, al tener que despedirse de alguien que difícilmente vuelva a ver…
Debemos ser conscientes de que tienen que vivir el sufrimiento tarde o temprano y esto será más fácil cuanta más información tengan al respecto y cuanto menos les apartemos de las diferentes situaciones difíciles por las que deben pasar. Por eso, aunque resulte doloroso y difícil hablar del tema con los niños, es recomendable hacerlo en el momento que consideremos oportuno para ello, explicándoselo con un lenguaje accesible a la edad y sin ningún tipo de dramatismo. Aunque este papel es competencia de los padres y/o familiares, como maestros podemos abordar este tema en las aulas de alguna forma, y trabajar conjuntamente con los familiares si se da un caso concreto que afecte al grupo del aula.
Existen unas preguntas básicas que pueden surgir al niño en el momento de la explicación de la muerte:
- ¿por qué se muere la gente?
- ¿tengo yo alguna culpa?
- ¿me pasará esto a mí? 

A los más pequeños puede que les resulte difícil entender el concepto de la muerte, pero tan solo se trata de tener paciencia e intentar responder a todas las preguntas que le vayan surgiendo (si no se conoce la respuesta, bastará con decir sencillamente que no se sabe). 

Jorge Bucay nos explica que a la hora de explicar este concepto “posiblemente lo mejor sea utilizar una metáfora de los cuentos o los ejemplos traídos de la naturaleza, como la caída de los árboles, la muerte de los animales o el ciclo vital de algunos insectos. A veces es bueno explicar que todos, también los médicos y las enfermeras, hacen lo posible para curar, pero que, a veces, el cuerpo está tan herido o enfermo que las medicinas no pueden curar.

Jorge Bucay
“El camino de las lágrimas”